POTENCIA Y RENDIMIENTO
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La eficacia de un hogar de leña se mide por su rendimiento y
este a su vez determina el consumo. Factores ambientales pueden
determinar la capacidad de calor que puede emitir un hogar, pero
mas importante que las circunstancias exteriores serán las del
propio aparato las que determinen su verdadera capacidad calorífica.
Los consumos de leña seca necesarios para obtener 10 Kw. de
potencia útil variaran si se quema en un hogar abierto, en un
recuperador de calor o en un hogar cerrado. Y así, para un hogar
abierto emplearemos entre 10 a 20 Kg. de leña; en un hogar con
recuperador 7.5 Kg. de leña y en un hogar cerrado de gran
eficacia el consumo se reduce a tan solo 3.5 Kg. de leña.
Existen diversas formulas de calculo de potencia que contemplan
variantes como el CO2, las temperaturas de los humos, el consumo
horario, etc. Pero no existe una normativa vigente ni una norma de
ensayo que puedan determinar con certeza los rendimiento y las
potencias útiles de los aparatos, por lo que deberemos fiarnos de
la confianza que nos otorgue el fabricante, siendo de corriente
uso el desconfiar de aparatos que indiquen elevadas potencias y su
precio sea muy inferior al del mercado, ello indicaría una baja
calidad de sus materiales y posiblemente fugas continuas de calor
por bajo aislamiento.
También hemos de tener en cuenta la situación global del aparato
con respecto a la estancia. Una buena ubicación nos ayudara a
añadir rendimiento al consumo de leña. La proximidad a huecos de
escalera o tragaluces ralentizará el calentamiento de la estancia
por la fuga del aire caliente a las estancias superiores.
La posibilidad de algunos hogares de incorporar sistemas de distribución
de aire caliente nos ayudara a evitar esas fugas y direccionarlas
a las estancias que deseemos.
¿QUE SISTEMA ELEGIR?
A la hora de elegir nuestra calefacción a leña
hemos de tener en cuenta varias consideraciones:
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La existencia de una chimenea antigua
-
La imposibilidad de colocar una chimenea
-
La posibilidad de instalar una chimenea.
Para el primer supuesto la
decisión seria fácil: colocar
un Insert. Este tipo de aparato convertirá nuestra vieja chimenea
en un verdadero motor de calefacción. Su instalación no requiere
obras, simplemente una pequeña preinstalación eléctrica y unos
ladrillos refractarios para hacer el cerramiento. Con este aparato
podemos alcanzar hasta unas potencias de 9 Kw. siendo su capacidad
de calentar hasta 150 m2 para una casa bien aislada. Sus turbinas
recogen el aire frío pesado y lo transforma en calor a través de
sus conductos internos sin posibilidad de mezclarse con el humo.
Para el caso de no disponer de chimenea y no poder instalarla,
recomendaríamos la instalación de hogares con salida de humos
controlada y de colocación exterior. Hoy el mercado dispone de
cientos de modelos; desde los mas simples de chapa hasta las
chimeneas decorativas con horno incorporado, puertas de vidrio,
chapas laterales decoradas en una inmensidad de colores,
etc.
La colocación es simple, debemos buscar una ubicación correcta en la estancia, cercana a una pared con salida al
exterior, realizar un agujero del diámetro de los tubos de conducción
de salida de humos y conectarlos a ella. En poco tiempo
dispondremos de un aparato de calefacción que además será un
elemento decorativo mas de la estancia.
Si se da la circunstancia de no disponer de una chimenea
tradicional y si disponer de suficiente espacio para colocarla, no
debemos pensar en realizar grandes obras para poder disponer de un
magnifico hogar cerrado como fuente de calefacción.
Las principales firmas del sector disponen de chimeneas
prefabricadas que se suministran con todos los útiles de montaje.
Estos prefabricados ocultaran las tuberías de salida de
humo, conducción de aire caliente y la parte menos estética del
hogar que escojamos.
Podremos insertar hogares con un cristal transparente
frontal; con cristales frontales y laterales; con distribuidores de
aire, etc. Convertiremos un espacio inútil de nuestra habitación
en una fuente de calor para toda la casa, ya que nos permite
distribuir el aire caliente mediante conducciones a cualquier
lugar de nuestra casa. manteniendo siempre la estética del fuego y
la limpieza de una chimenea completamente cerrada.
Con todas
estas opciones, además de lo ya
mencionado, tendremos la ventaja del bajo consumo que se requiere
para el mantenimiento de una potencia calorífica constante, por la
falta de fugas de calor al estar las cámaras completamente
cerradas, por el control de la entrada de aire a la cámara de combustión
y por el material propio del que están fabricados los hogares.
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